Solo una persona sabe lo que siente y solo una duda los convierte.


A veces arrastrado por el desorden ordenado de nuestra vidas deberíamos refugiarnos en nuestros sueños para volver al mundo tolerable, regalar una fantasía o una ilusión cada día. Noto que la repetición del día a día hace que me de vueltas el coco y cada vez me siento más loco, una locura envenenada que se me antoja enfermiza, soñando salto al otro lado donde me siento libre, donde da igual que ande o nade, que importancia tienen las letras y su orden, no importa si mis pies no encuentran sostén, que se deslicen por las aguas cristalinas de mi imaginación...
Comentarios