Amigo
En el laberinto de la amistad, hay palabras que flotan como susurros entre las sombras de los recuerdos compartidos. Decir "te quiero" a un amigo es como destilar el alma en el fragor de la confianza, es revelar un tesoro oculto bajo el manto de la camaradería. Es un gesto que trasciende lo efímero y se arraiga en la eternidad de los lazos verdaderos, donde el amor se teje con hilos invisibles entre dos almas que han navegado juntas las turbulentas aguas de la vida. Pero a veces, en el silencio cómplice de una mirada o en el abrazo fraternal, las palabras se diluyen para dar paso a la complicidad de lo no dicho, donde el amor se manifiesta en cada gesto, en cada sonrisa, en cada silencio compartido.
Sugestionado por el maestro Gabo, y en plena convicción de los “te quiero” calman el alma.
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