Ellas
Ambas, en el trabajo compañeras,
sus risas y presencias nos llenan las esperas.
Una, de proveedores, con la mirada fiel,
parachoques y pilotos, su lucha es de miel.
Ella, en logística, con su ardor incansable,
hace que CUPRA ruede, con esfuerzo incontable.
Son el alma del día, en cada esquina del taller,
agradables y tenaces, siempre listas a crecer.
Con un “Hola guapi” en horas inesperadas,
alertan los problemas, de formas delicadas.
Entre ambas sanan retos, con una sonrisa leve,
haciendo del trabajo, un lienzo siempre breve.
En la sinfonía diaria de la fábrica en acción,
Las dos vibran, en constante conexión.
Son la luz en la rutina, el latir del corazón,
compañeras en la vida, en un mágico rincón.
Ellas saben quien son, y era una promesa.
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