Mario
En el día de tu luz primera,
donde el sol te abraza con su canto,
Mario, niño del alma sincera,
hoy celebramos tu andar soñando.
Diecinueve años de vuelo libre,
de ríos de risas y llantos breves,
en el jardín de tus sueños vive
la melodía de un alma leve.
En tu mirada, el horizonte se abre,
con sueños de cielos, con mares de paz,
Mario, sigue tu estrella, no te detengas,
que en tu senda hay magia y verdad.
Que el viento te lleve siempre adelante,
en el eco de tus pasos errantes,
y en cada latido, en cada instante,
hoy y siempre, tu risa cante.
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